Un documento interno elaborado por el Servicio Nacional de Sangre (SNS) y el área de auditoría de ASSE consigna múltiples irregularidades en la administración del Hemocentro de Maldonado. El reporte, que abarca la gestión del doctor Jorge Curbelo como Director Técnico, describe un funcionamiento caracterizado por el “desconocimiento sistemático hacia la autoridad del Servicio Nacional de Sangre” y el manejo de la unidad “como si fuera un ente autónomo, ajeno al marco normativo y administrativo de ASSE”.
El texto, que fue compartido [//x.com/EPreve/status/2048740021406965844] de forma pública por el periodista Eduardo Preve, fue elaborado tras un análisis de los procedimientos administrativos, financieros y laborales del centro. Entre los puntos centrales se menciona la existencia de una “administración paralela y arbitraria” por parte de Curbelo, quien no habría accedido al cargo mediante concurso público.
El informe señala que esta situación ha generado tensiones institucionales y un desapego reiterado de los protocolos vigentes. Asimismo, se indica que la Dirección Técnica ignoró directivas emitidas por la Gerencia General de ASSE orientadas a la racionalización del gasto.
El documento también detalla prácticas de contratación que vulneran el ordenamiento vigente. Según el texto, se procedió a la convocatoria de personal “omitiendo el Reglamento del Cuadro de Suplentes de ASSE y sin contar con el aval financiero ni la autorización de la UE 066”. Esta modalidad, calificada como contratación “de hecho”, habría derivado en el “incumplimiento en el pago de haberes”, generando una deuda que la institución no puede respaldar.
El informe consigna además la existencia de “designaciones arbitrarias” de personal para funciones de jerarquía que no figuran en la estructura formal. Estas asignaciones no cuentan con resolución conocida por la Dirección del SNS ni con el aval de ASSE central. Paralelamente, se mencionan informes técnicos que alertan sobre la necesidad de intervenir en el “relacionamiento vertical” para garantizar “un trato de respeto hacia el personal”, dando cuenta de conflictos vinculares dentro del equipo de trabajo.
En el plano financiero, el reporte indica que la Dirección del Hemocentro ignoró de manera sistemática las directivas de racionalización del gasto elaboradas por la Gerencia General. Se han detectado contrataciones de servicios sin previa autorización presupuestal, como el caso de “vigilancia privada para eventos sociales”. Estas erogaciones no se encuentran contempladas en el presupuesto asignado a la UE 066.
También se observa un “manejo discrecional de recursos” a través de la Fundación Hemovida. Según el documento, dicha fundación realiza actividades de alto costo y baja eficiencia financiera que impactan negativamente en los gastos de la unidad ejecutora. En particular, se señala que la fundación decidió “resguardar lo recaudado para el Banco de Leche fuera del alcance del Dr. Curbelo”, lo que sugiere una separación de fondos no prevista institucionalmente.
En materia de viáticos, el informe consigna que se generaron compromisos para el personal “sin previsión ni autorización del SNS”, lo que derivó en reclamos y retrasos en los pagos. Estas decisiones no contaron con la debida planificación financiera ni con el respaldo de las autoridades competentes.
El reporte también aborda operaciones de recolección de sangre realizadas fuera de la Región Este mediante el uso del Hemobús, sin comunicación ni autorización previa del SNS. Estas actividades son calificadas como de “gravedad institucional extrema”. Entre los motivos se menciona que la Dirección Técnica permitió el patrocinio de estas colectas por parte de “empresas de bebidas alcohólicas (cerveza y vino)”, lo que se considera “inaceptable para un prestador de salud pública”.
Además, se indica que se desviaron recursos públicos para realizar jornadas a pedido expreso de “instituciones privadas de salud” y para usuarios ajenos a ASSE. Esto afectaría directamente “el stock y la recolección de los bancos de sangre locales”. El informe añade que estas acciones violan las cláusulas de destino de las unidades móviles, las cuales exigen “la autorización previa y conjunta de las autoridades del SNS”.
En el ámbito comunicacional, el documento señala que el doctor Curbelo incurrió en un “ejercicio de comunicación autónoma”, con apariciones en medios y manejo de redes sociales sin coordinar con la Dirección de Comunicaciones de ASSE, ignorando los mensajes institucionales definidos.
Respecto a proyectos, se menciona que se avanzó en la ampliación edilicia y la implementación de un Banco de Leche Materna sin consultar a la UE 066 y sin presentar estudios de demanda o factibilidad. El informe aclara que este proyecto “no se enmarca en los objetivos legales del SNS” y que no cuenta con financiamiento previsto para recursos humanos ni insumos.
La conclusión del informe resume los hallazgos en una frase que integra los múltiples aspectos irregulares. Se afirma textualmente: “La falta de acceso por concurso al cargo, el desapego por las normas de contratación, el sobregiro de dinero y la asociación de la imagen de ASSE con marcas de alcohol y prestadores privados configuran una gestión paralela”. El documento fue presentado como parte de una evaluación interna y sirvió de base para la decisión de relevar al director del Hemocentro de Maldonado.