Economía sostenible: Recaudación de marzo crece 5,7% impulsada por IVA

La Dirección General Impositiva (DGI) difundió los resultados de su recaudación correspondientes al tercer mes del año. El informe indica que los ingresos netos, una vez deducidas las devoluciones de tributos, sumaron $ 53.101 millones en marzo. Ese valor representa un incremento del 5,7% frente al mismo mes de 2025. Por otro lado, la recaudación total sin descuentos alcanzó los $ 60.423 millones, lo que equivale a un alza interanual del 5% una vez corregido el efecto de la inflación.

El comportamiento de los ingresos brutos en meses recientes presenta variaciones. Se observa una alternancia entre subas y bajas. En los últimos doce meses acumulados, la recaudación muestra una estabilidad prácticamente nula, con una disminución del 0,2% en comparación con el período anterior. Durante el primer trimestre de 2026, la caída interanual es del 0,4% respecto a igual tramo de 2025.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) generó $ 29.941 millones en marzo. Ese monto equivale al 49,6% del total de ingresos brutos. La variación real del IVA respecto a marzo de 2025 fue del 5,5%. En el año móvil, el aumento alcanza el 0,7%. Para el período enero-marzo de 2026, la suba interanual real es del 0,3%.

El Impuesto Específico Interno (Imesi) aportó $ 5.336 millones durante el tercer mes del año, lo que representa el 8,8% de la recaudación bruta. En este caso, se registró una baja del 0,8% en términos interanuales. El año móvil muestra un descenso del 1,9%. Sin embargo, la comparación entre los primeros trimestres de 2026 y 2025 arroja un incremento del 2%.

El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) alcanzó los $ 11.714 millones en marzo, participando con el 19,4% del total bruto. La variación real mensual fue del 9,6%, mientras que en el año móvil se observa una caída del 1%. En el acumulado enero-marzo de 2026, la recaudación por IRPF disminuyó un 3% frente a igual lapso de 2025.

Por su parte, el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) sumó $ 6.721 millones en marzo, equivalente al 11,1% de la recaudación bruta. La variación real de este mes fue del 0,5%. El año móvil presenta una baja del 0,3%. En el primer trimestre de 2026, la caída interanual real alcanza el 5,2%.

Costa Rica, Uruguay y Chile se mantienen entre los países que mejor pagan en América Latina…

En el caso uruguayo, un ascenso en la percepción del IVA suele interpretarse inicialmente como un indicador de mayor consumo. No obstante, las autoridades y analistas advierten que este dato no debe evaluarse de forma aislada para determinar la salud de la economía. El país mostró en 2025 una desaceleración del crecimiento, junto con desafíos fiscales que se mantienen vigentes.

El Producto Interno Bruto (PIB) y los ingresos tributarios presentan habitualmente una correlación directa. En 2025, la recaudación neta de la DGI exhibió un crecimiento real del 2,7%, cifra que superó el avance promedio del PIB, el cual fue del 1,8%. Sin embargo, hacia el cierre de ese año, la recaudación dejó de acumular expansión y se ubicó en niveles semejantes a los de finales de 2024.

El IVA funciona como un termómetro del consumo. En 2024, la recuperación del gasto de los hogares se reflejó en el tributo, con un crecimiento del 5,97% en el último trimestre. Para 2025, la tendencia continuó mostrando un incremento del 5,63% en el tercer trimestre, a pesar de un contexto de enfriamiento de la actividad general.

Al contrastar distintos indicadores, se obtienen lecturas diversas. El crecimiento del PIB pasó del 3,1% en 2024 al 1,8% en 2025, evidenciando una desaceleración marcada. La recaudación real del IVA creció 6,5% en 2024, mientras que en 2025 aumentó 4,03% (tercer trimestre); no obstante, en enero de 2026 cayó un 2,7% interanual. La recaudación neta total de la DGI tuvo un crecimiento real del 1,5% en 2024 y del 2,7% en 2025, aunque este último resultado se explica por el arrastre positivo del año anterior y muestra un estancamiento hacia finales del período.

En 2025 se cumplieron las metas fiscales, y el endeudamiento neto se mantuvo por debajo del límite legal. Sin embargo, diversos reportes señalan un deterioro fiscal y el incumplimiento de algunos pilares de la regla fiscal. El déficit del Gobierno Central y el Banco de Previsión Social (BPS) cerró por encima del 4% del PIB.

La presión tributaria en Uruguay pasó del 18,9% del PIB en 2019 a un estimado del 20,3% en 2024. Este incremento podría atribuirse a una mayor eficiencia recaudatoria, aunque también a un consumo más gravado en comparación con otros impuestos, como los que afectan al patrimonio.

Según la consultora Exante, el PIB de 2025 se explicó mayoritariamente por un «efecto arrastre estadístico», mientras que la propia actividad mostraba un «estancamiento». Indicadores mensuales de actividad se mantuvieron prácticamente sin cambios, lo que sugiere que el motor económico no está acelerando.

El IVA representa una porción relevante de los ingresos fiscales, cerca del 48% de lo que recauda la DGI. Su medición es confiable y está disponible con rapidez, ofreciendo una visión clara del consumo privado, que en Uruguay equivale aproximadamente al 62% del PIB. No obstante, este tributo no mide la calidad del crecimiento: un aumento puede acompañarse de menor inversión o de un endeudamiento familiar en ascenso. Además, el IVA puede ocultar fragilidades si el consumo se sostiene a través de crédito o reducción del ahorro. Las alícuotas (actualmente en 22%) son modificables por decisión de política, lo que afecta la recaudación independientemente del ciclo económico.

Uruguay presenta una presión fiscal que ronda el 26,6% del PIB. En dos décadas, el país duplicó su economía y redujo los niveles de pobreza. Esto contrasta con el caso de Argentina, que con una carga similar no obtuvo los mismos resultados. La presión fiscal uruguaya se mantiene por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cercano al 34%. El modelo uruguayo se caracteriza por un alto impuesto al consumo (IVA) y uno de los más bajos al patrimonio. Dicha estructura es una elección de política, y los incrementos en la recaudación del IVA reflejan en parte esa decisión.

Más previsiones: Tiempo Buenos Aires 25 días