El Frente Amplio define su conducción interna entre la proclamación directa y la presión por los comicios

La estructura del Frente Amplio transita semanas de negociaciones de cara al Congreso José “Pepe” Mujica, programado para el 17 y 18 de octubre. Las conversaciones giran en torno a la renovación de la presidencia del partido y la fecha de las elecciones internas. En la sede de la Huella de Seregni nadie niega la existencia de un descontento interno, una percepción que ha sido verbalizada por el presidente de la fuerza política, Fernando Pereira, y por figuras del gobierno como el prosecretario Alejandro Sánchez. El desafío actual para el oficialismo consiste en resolver el recambio de autoridades sin que el método elegido se interprete como una nueva señal de fractura.

El Movimiento de Participación Popular impulsa una salida expeditiva. Según fuentes del sector consultadas por El Observador, la intención es que Fernando Pereira sea proclamado como nuevo presidente durante el propio Congreso de octubre, evitando así que la decisión quede en manos de una votación abierta. La agrupación liderada por José Mujica considera que dilatar el proceso resta capacidad de acción política.

“Cuando vas a un Congreso, te metés para adentro y te perdés de la acción política hacia afuera. Y nosotros tenemos que estar dialogando con la sociedad”, explicó un dirigente cercano al presidente Yamandú Orsi citado por El Observador. El MPP también defiende que los comicios se realicen en diciembre, una postura que comparten sectores como Seregnistas y El Abrazo, aunque no todos acompañan la idea de una proclamación sin urnas de por medio.

La posibilidad de una proclamación congresal no es nueva en la historia del Frente Amplio. El último antecedente data de 2008, cuando el Congreso Líber Seregni ratificó a Jorge Brovetto como sucesor de Tabaré Vázquez. Anteriormente, en 1996, el propio Vázquez había sido aclamado por unanimidad tras la renuncia de Líber Seregni. Sin embargo, desde aquella designación de Brovetto, todas las renovaciones de la cúpula frenteamplista se resolvieron mediante elecciones internas abiertas. La excepción que ahora propone el MPP encuentra resistencias en otros pilares de la coalición.

Fernando Pereira llega a esta instancia como el candidato con mayor respaldo orgánico. La situación guarda similitudes con el proceso de 2021, cuando el exdirigente del PIT-CNT se impuso sin que surgiera una figura dispuesta a rivalizar con posibilidades reales. En aquella ocasión, el socialista Gonzalo Civila, actual ministro de Desarrollo Social, sostuvo su postulación hasta el final con un costo de desgaste interno que el Partido Socialista aún recuerda. Esa experiencia pesa en el ánimo de los sectores que hoy evalúan si vale la pena presentar una alternativa a Pereira. El propio dirigente socialista Juan Pablo Pío había señalado a este medio que existe un “sector orgánico del Frente Amplio que no está del todo cómodo”, aunque admitió que el clima para una disputa electoral interna no es el mismo que hace cinco años.

Si bien el MPP presiona por votar en diciembre, otros actores de peso en la interna consideran que celebrar elecciones internas este año sería un error táctico. El senador de la Vertiente Artiguista, Eduardo Brenta, calificó la posibilidad como un “dislate”, argumentando que el calendario está recargado con el Congreso de octubre y el Mundial de Fútbol.

En la misma línea, la dirigencia del Partido Comunista maneja la probabilidad de que los comicios se trasladen a abril o mayo de 2027. La exdiputada Ana Olivera transmitió esa estimación en la cúpula comunista, basándose en la inviabilidad de desplegar una campaña electoral durante los meses de verano. El propio Fernando Pereira reconoció a El Observador que resulta “impensable” convocar a la militancia a votar en enero o febrero.

Mientras se define la fecha, en el sector El Abrazo, liderado por la ministra Cristina Lustemberg, surgió la inquietud de promover una candidatura de mujer para la presidencia del partido. “Si fuera solo Fernando, pensamos que se queda corto, independientemente de que valoramos mucho su gestión. Si queremos que llegue una mujer a la Presidencia, hay que promover que existan más candidaturas de mujeres en todo el Frente Amplio”, ilustró un integrante de esa agrupación.

En las conversaciones informales suele mencionarse el nombre de Silvia Nane, exsenadora y actual directora en la Intendencia de Montevideo, aunque hasta el momento no se ha iniciado ninguna gestión formal para impulsar su postulación.

Más allá de los nombres, el Congreso José “Pepe” Mujica pondrá sobre la mesa otros asuntos de peso para la fuerza política. La posibilidad de discutir abiertamente un impuesto a los grandes patrimonios —un reclamo de las bases que el gobierno ha descartado en el contexto actual— y una reestructura interna impulsada por el propio Pereira figuran en la agenda.

El MPP, por su parte, está resuelto a insistir con la creación de un “Nuevo Encuentro” que amplíe las fronteras de la coalición. El senador Daniel Caggiani defendió la iniciativa argumentando que los “partidos tradicionales hoy tienen una discusión de que parte de su gente esté sin representar” y que el Frente Amplio debería “salir a dar cobijo”.

La ingeniería política de los próximos meses deberá combinar la definición de la presidencia con la renovación del Plenario Nacional y las Departamentales, elecciones que se harán de todos modos aunque Pereira sea proclamado sin competencia. La disyuntiva entre la eficacia del Congreso y la legitimidad de las urnas seguirá marcando el pulso de una interna que busca cerrar filas sin profundizar las incomodidades latentes.

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