El Poder Ejecutivo delineó un conjunto de medidas para abordar el incremento en los costos de los hidrocarburos a nivel global y moderar su traslado a los surtidores locales. La presentación estuvo a cargo de la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, junto al titular de Economía, Gabriel Oddone, en una instancia desarrollada el viernes en la Torre Ejecutiva.
Durante la exposición, Cardona detalló que las decisiones fueron adoptadas luego de un seguimiento constante de las fluctuaciones en los mercados energéticos internacionales y regionales. La jerarca atribuyó la coyuntura actual a modificaciones sustanciales en el escenario geopolítico registradas desde finales de febrero, “a partir de lo que es el comienzo de la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán”, situación que derivó en una presión al alza sobre las cotizaciones del crudo y sus derivados. Según precisó, la evolución de esos factores externos constituyó el elemento central para la resolución adoptada por el gobierno.
La titular de Industria señaló que el encarecimiento del petróleo se evidenció en un lapso reducido de semanas, con efectos replicados en los precios finales de los combustibles en las naciones vecinas. En ese marco, sostuvo que la administración consideró imperativo contemplar dichas variables externas al momento de definir la política tarifaria interna.
Cardona afirmó que el gobierno optó por mantener la estructura metodológica existente para la determinación de precios, aunque con modificaciones en la periodicidad de su aplicación. “El gobierno ha resuelto implementar una estrategia de mitigación a esta realidad con las particularidades que tiene nuestro país”, expresó.
La ministra detalló que se preserva el esquema que contempla un límite máximo y mínimo para las oscilaciones tarifarias, estableciendo que la revisión se efectuará con una periodicidad mensual. “Lo que hemos resuelto es mantenernos en esa metodología, quedarnos dentro de los guarismos de la metodología, fijar el ajuste dentro de esa metodología”, indicó.
En cuanto al porcentaje de modificación, la jerarca especificó que el incremento se efectuará dentro de los parámetros autorizados por la normativa aplicable. “Nos podemos mantener en ese guarismo del 7% fijándolo de manera mensual”, sostuvo. Con esta disposición, de acuerdo con la información difundida por la secretaría de Estado, el litro de nafta súper pasará a costar 82,27 pesos, lo que representa un aumento de 5,39 pesos, mientras que el gasoil 50S se ubicará en 50,63 pesos, con un alza de 3,31 pesos.
El ministro de Economía transmitió a empresarios que EE.UU. ejerce presión diaria para que…
La secretaria de Estado añadió que la cartera mantendrá un monitoreo continuo sobre la trayectoria del mercado internacional con el fin de realizar evaluaciones periódicas de la situación. Según explicó, el propósito consiste en sincronizar la evolución de los precios locales con las condiciones externas sin ocasionar distorsiones o afectaciones desmedidas para la economía nacional.
Las medidas complementarias que integran la estrategia de mitigación fueron expuestas por el ministro de Economía, Gabriel Oddone, quien participó en la conferencia junto con otras autoridades gubernamentales y representantes de empresas públicas vinculadas al sector energético. Durante su intervención, Oddone contextualizó las acciones dentro del marco de estabilidad macroeconómica que procura sostener el gobierno en el actual contexto regional.
La decisión de establecer un tope mensual del 7% en la variación de los precios responde a la necesidad de generar predictibilidad para los consumidores y para los sectores productivos que utilizan combustible como insumo principal, según se desprende de los argumentos presentados por los jerarcas.
El mecanismo de ajuste mensual comenzará a regir en el mes de abril, según lo informado por las autoridades, y será aplicado por Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea), organismo encargado de la fijación formal de las tarifas. La metodología vigente establece un piso y un techo que permiten absorber parte de las fluctuaciones internacionales sin trasladarlas de forma inmediata al mercado interno.
El gobierno prevé evaluar el comportamiento de los precios internacionales y el impacto de las medidas en el transcurso de las próximas semanas, con posibilidad de realizar nuevos ajustes si las condiciones del mercado así lo determinan. Según las explicaciones brindadas en la conferencia, el objetivo es evitar incrementos bruscos que afecten la inflación subyacente y el poder adquisitivo de los hogares.
Las autoridades señalaron que el escenario energético global continúa presentando alta volatilidad debido a factores geopolíticos no resueltos, lo que obliga a mantener una capacidad de respuesta ágil por parte del Estado. En ese sentido, la decisión de mantener la metodología con ajuste mensual busca otorgar certidumbre sin renunciar a la posibilidad de reaccionar ante eventuales cambios en el contexto externo.