Cada vez que Manuel Adorni intenta cerrar una grieta, se abre otra. El jefe de Gabinete de Javier Milei enfrenta una investigación judicial que avanza con una velocidad incómoda para la Casa Rosada, y las piezas del rompecabezas que va ensamblando el juez Ariel Lijo apuntan en una sola dirección: las explicaciones del funcionario no resisten el menor análisis.
El detonante fue un viaje a Punta del Este durante el carnaval. Lo que en principio parecía un episodio menor se convirtió en una causa penal con múltiples frentes. La empresa de vuelos Alpha Centauri S.A entregó a la justicia las facturas del traslado: un pago total de 6.984.180 pesos, equivalente a 4.830 dólares, correspondiente a los pasajes de ida del 12 de febrero.
Ese monto fue abonado por Imhouse SA, la productora del conductor televisivo Marcelo Grandio. El detalle no es menor: Imhouse SA tiene un contrato vigente con el Estado nacional. Que una empresa contratista del gobierno pague el viaje de un alto funcionario activa de inmediato la figura de dádiva en el código penal.
Grandio intentó contener el escándalo con una declaración que, lejos de aclarar el panorama, lo complicó aún más. Según él, fue Adorni quien costeó el viaje, aunque la transacción la realizó él. «Lo pagó con plata del Estado. Me lo pagó a mí y yo le pagué a la compañía. Tengo el recibo del recibo«, dijo con tono nervioso. La explicación, además de contradictoria, abrió nuevos interrogantes sobre el flujo real del dinero. Tan agobiado quedó el conductor por los llamados y el avance judicial que no se presentó a la última edición de su programa «Gritalo Mundial».
El viaje de regreso aportó una figura inesperada al expediente. Según reveló el canal Todo Noticias, en la factura del tramo de vuelta aparece el nombre de Agustín Hansen, un youtuber uruguayo con domicilio registrado en Solanas, Maldonado. Hansen habría adquirido por adelantado un paquete de diez vuelos a Alpha Centauri S.A por un total de 42.250 dólares, una práctica habitual en el sector para conseguir mejores precios.
Uno de esos vuelos fue utilizado por Adorni para regresar a Argentina. Sumados ida y vuelta, el traslado de la familia Adorni superó los 8.000 dólares, el doble de la cifra que el propio funcionario había mencionado públicamente. Quién es Hansen, qué vínculo lo une al jefe de Gabinete y por qué cedió uno de sus vuelos prepagos son las preguntas que la investigación ahora busca responder.
Lijo no se quedó esperando. Ordenó al Aeropuerto Internacional de San Fernando que entregue los registros de las cámaras de seguridad, tanto internas como externas, junto con toda la documentación vinculada al viaje. Con esas imágenes, los investigadores buscan también confirmar si Adorni y su familia realizaron correctamente los trámites ante Migraciones y Aduana. Por su parte, el fiscal Gerardo Pollicita solicitó que se cite a Grandio a prestar declaración testimonial.
La causa fue iniciada por la denuncia de tres diputados: Esteban Paulón del Socialismo, Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica y Pablo Juliano de la UCR. La presentación busca determinar si existió una dádiva o si hay enriquecimiento ilícito. El argumento central es contundente: los gastos del funcionario no son compatibles con su declaración jurada ni con su sueldo de 3.500.000 de pesos.
La diputada Marcela Pagano amplió la denuncia e incorporó un dato que Adorni nunca declaró: en noviembre de 2024, su esposa Bettina Angeletti registró una casa de dos pisos en el country Indio Cua Golf Club, ubicado en Exaltación de la Cruz, sobre la Ruta 6, kilómetro 173. Se trata, según la denuncia, de «una vivienda propia de dos plantas, un emprendimiento residencial de alta gama». El inmueble, de color gris verdoso, está ubicado a unos 100 metros del hoyo 17 de la cancha de golf.
El problema para Adorni es que esa propiedad no figura en la declaración jurada que presentó ante la Oficina Anticorrupción. El artículo 6 del régimen de DDJJ es explícito: el documento debe contener una nómina detallada de todos los bienes del declarante y de su cónyuge.
Según los datos relevados por la denuncia, las expensas del lote 380 del country habrían comenzado a figurar a nombre de Angeletti, lo que, en palabras del escrito judicial, «sugiere un vínculo dominial o posesorio que tampoco fue informado ante las autoridades competentes».
Milei, por ahora, no se mueve. Adorni sigue en el cargo. Pero dentro del espacio libertario, en voz baja y con la vista al costado, hay quienes ya cuentan los días.