El presidente uruguayo Yamandú Orsi viajó a Chile para participar en la ceremonia de transmisión del mando presidencial, celebrada el 11 de marzo de 2026 en el Congreso Nacional, ubicado en la ciudad de Valparaíso. Orsi estuvo acompañado por el canciller Mario Lubetkin durante el acto oficial que marcó el inicio de una nueva administración en el país vecino.
El protocolo comenzó con la lectura del acta de proclamación del nuevo jefe de Estado. Fue la presidenta del Senado, Paulina Núñez Urrutia, quien tomó juramento al presidente electo ante los presentes en el recinto legislativo.
El mandatario saliente, Gabriel Boric, entregó la banda presidencial a Núñez Urrutia, quien procedió a investir a José Antonio Kast. A continuación, Boric colocó sobre el pecho del nuevo presidente la piocha de O’Higgins, símbolo histórico del mando ejecutivo en Chile.
Tras la entonación del himno nacional chileno, los protagonistas del traspaso firmaron el acta oficial, completando el procedimiento constitucional. De esta forma, Kast quedó investido como el 35.° presidente de la República de Chile, con mandato hasta el 11 de marzo de 2030.
Al concluir el acto, Orsi intercambió saludos con el flamante presidente, con la primera dama María Pía Adriasola y con la presidenta del Senado. Horas antes, al ingresar al Congreso, el mandatario uruguayo también había saludado a Boric, con quien había tenido un encuentro protocolar la noche del martes 10 de marzo en el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo chileno, en Santiago.
José Antonio Kast, abogado de 60 años y fundador del Partido Republicano, es identificado por analistas, académicos y medios de comunicación como una figura de ultraderecha, convirtiéndose en el primer presidente chileno con ese perfil político desde la recuperación de la democracia. El propio Kast rechaza esas etiquetas y se define como de «derecha a secas».
Su trayectoria política incluye cuatro períodos consecutivos como diputado entre 2002 y 2018 bajo las filas de la Unión Demócrata Independiente (UDI), partido del que se alejó en 2019 para fundar su propia organización. En la segunda vuelta electoral obtuvo el 58,16% de los votos, superando a la candidata del oficialismo, Jeannette Jara.
Padre de nueve hijos, integrante del movimiento católico Schoenstatt y declarado antiabortista, Kast ha expresado en distintas ocasiones su admiración por Augusto Pinochet. Dos de los funcionarios que integran su gabinete ejercieron como abogados defensores del exdictador, cuyo régimen dejó un saldo de más de 3.200 muertos y desaparecidos.
El programa de gobierno de Kast contempla la construcción de un muro en la frontera norte del país, la expulsión masiva de migrantes en situación irregular, una reducción de impuestos y un recorte presupuestario de 6.000 millones de dólares en 18 meses. Esta última medida ha recibido cuestionamientos de economistas de distintas orientaciones ideológicas.
Entre los mandatarios que asistieron a la investidura se encontraba el presidente argentino Javier Milei, con quien Kast mantiene una relación política cercana. La presencia de Milei en la ceremonia reforzó la percepción de un alineamiento entre ambos gobiernos en el marco de una reconfiguración del mapa político regional.
La asistencia de Orsi a la ceremonia se inscribe en la práctica habitual de representación diplomática que los jefes de Estado de la región mantienen ante cambios de gobierno en países vecinos. La participación del canciller Lubetkin subraya el carácter oficial de la delegación uruguaya en Valparaíso.
El encuentro previo en La Moneda entre Orsi y Boric, la noche anterior a la transmisión del mando, constituyó un intercambio de naturaleza protocolar, según informó la delegación uruguaya, sin que se reportaran acuerdos bilaterales ni declaraciones conjuntas de ninguna índole.
Con la asunción de Kast, Chile suma un nuevo ciclo político que tendrá como referencia inmediata la relación con sus socios en el Mercosur y otros esquemas de integración regional, en un contexto donde varios gobiernos del Cono Sur transitan orientaciones ideológicas divergentes.