El Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), sede Campus Salto, publicó el primer Informe de Precios Fronterizos (IPF) del año. El documento compara una canasta de bienes representativos del gasto de consumo de los hogares en las ciudades de Salto y Concordia (Entre Ríos), y arroja que en enero la diferencia se ubicó en 40,2% a favor del lado argentino.
El salto intermedición fue de 14,3 puntos porcentuales respecto del relevamiento de noviembre de 2025. La cifra no solo supera el 34,95% registrado en septiembre pasado —el pico de todo 2025— sino que exige remontarse a septiembre de 2024 para encontrar una brecha de precios más pronunciada. En ese momento el indicador marcó 47,4%, luego de haber caído desde un 80,1% consignado en la medición inmediatamente anterior.
Durante prácticamente todo 2025, el diferencial había oscilado en torno a un promedio de 26,4%, lo que representó los niveles más bajos de la última década para este indicador. El arranque de 2026 rompió esa tendencia de forma abrupta.
Las autoras del informe, María José Medin y Gimena Abreu, identificaron al tipo de cambio como el factor de mayor peso en la variación registrada. Según el documento, mientras el dólar se apreció un 4,4% frente al peso argentino en el período analizado, en Uruguay el movimiento fue inverso: el peso uruguayo se fortaleció y el tipo de cambio retrocedió un 3,22% en igual lapso.
En materia inflacionaria, Argentina acumuló una variación interanual de precios del 32,2% para la región pampeana tomada como referencia, con un dato mensual de 2,9% en enero. Uruguay, por su parte, registró un aumento acumulado interanual del 3,46%. Pese a que la inflación argentina fue notoriamente superior, la depreciación del peso local no alcanzó a compensar el efecto cambiario del lado uruguayo. Como señalaron las investigadoras: «A pesar de evidenciarse tasas de inflación más elevadas en el vecino país, la brecha de precios se amplió en enero, explicado parcialmente por los efectos del tipo de cambio en cada uno de los países, resultando en una canasta relativamente más cara en la ciudad de Salto que en Concordia».
El efecto combinado de ambas variables —apreciación cambiaria en Uruguay y menor ritmo inflacionario relativo— derivó en un encarecimiento de la canasta uruguaya y un abaratamiento proporcional de la argentina.
Dentro de la estructura del IPF, el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas concentró el mayor impacto sobre la variación total. El indicador para esta categoría subió 18,8 puntos porcentuales respecto de noviembre y se situó en 38,1%, alejándose sustancialmente de los mínimos históricos de la serie. De los 30 productos relevados dentro del rubro, solo uno resultó más caro en Argentina que en Uruguay. En el otro extremo, 11 productos presentaron diferencias superiores al 50% favorables al mercado argentino, y dos de ellos superaron incluso el 100% de diferencia.
Prendas de vestir y calzado también mostró un cambio significativo: en noviembre la brecha era prácticamente marginal, en torno al 1,6%, pero en enero escaló hasta el 12,9%, traccionada principalmente por el precio de ropa y calzado deportivo infantil. En Productos del Hogar, la diferencia pasó de 32,5% a 42,3%, casi diez puntos adicionales frente a la medición anterior.
El rubro Transporte y Combustible también acusó variaciones relevantes. La nafta, considerando el descuento habilitado por el Impuesto Específico Interno (Imesi) vigente en las zonas de frontera, pasó de una diferencia del 10% al 26%. El gasoil, que en noviembre había marcado 1,9% —el registro más bajo de toda la serie histórica—, retrocedió hasta situarse en 8%.
Comidas fuera del hogar revirtió la mejora consignada en la medición previa. En noviembre el indicador había bajado de 71,8% a 59,1%, pero en enero volvió a trepar hasta 74,3%, consolidando este rubro como uno de los de mayor diferencial sostenido dentro del relevamiento.
Bebidas alcohólicas y tabaco mostró leve reducción, pasando de 56,1% a 52%, aunque se mantuvo próximo al pico del año anterior, registrado en marzo de 2025 con 60,6%. La variación no alteró de forma sustancial la posición relativa del rubro dentro del indicador global.
Bienes diversos fue la única categoría que registró una caída en la brecha: pasó de 65,9% a 56,6%, constituyéndose en el único rubro con comportamiento divergente respecto de la tendencia general del mes.
El informe no proyecta valores futuros ni establece recomendaciones de política. Se limita a documentar la evolución comparada de precios en ambas márgenes del río Uruguay, en base a la metodología de relevamiento periódico que el observatorio aplica desde hace varios años para el corredor Salto-Concordia.