El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay confirmó la identificación de casos de influenza causados por el subtipo A (H3N2), comúnmente denominado supergripe, en el territorio nacional. La información fue proporcionada a El País por fuentes oficiales del organismo rector en materia sanitaria. Con esta confirmación, Uruguay pasa a integrar un listado que supera los treinta y cinco países donde se ha registrado la presencia del subclado K de la influenza A (H3N2).
Los dos casos detectados en la fase inicial corresponden a individuos con un historial de viaje reciente fuera de las fronteras uruguayas. Según las mismas fuentes, los destinos de esos viajes fueron Estados Unidos y Finlandia. La autoridad sanitaria anticipa, con base en el patrón epidemiológico de virus respiratorios, que es probable que se produzca una circulación comunitaria del agente patógeno tras su detección inicial en personas con nexo importado.
El protocolo de seguimiento establecido para este evento es el aplicado de manera rutinaria a las infecciones por influenza. El monitoreo se realizará a través de la red de centros centinela distribuidos geográficamente, sin que se implemente un rastreo individualizado de cada caso positivo. El objetivo de esta estrategia es evaluar el impacto sanitario agregado de la circulación viral y permitir la anticipación de posibles necesidades en los servicios de asistencia médica.
La detención del virus en Uruguay se produce en el contexto de una alerta emitida por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS). Un comunicado del MSP, al que tuvo acceso LARED21, indica que la identificación local del virus se da “en concordancia” con dicha alerta. La comunicación internacional advierte sobre un “aumento acelerado de la circulación de influenza estacional, particularmente del subtipo H3N2, en distintas regiones del mundo”.
El documento oficial del ministerio detalla el contenido de la alerta de los organismos internacionales. “Según la alerta, en Europa la temporada de influenza comenzó antes de lo habitual y el subtipo H3N2 (incluido el subclado K) representó una proporción significativa de las secuencias reportadas. En América del Norte se observa un aumento sostenido de influenza A, con predominio del subtipo H3N2”, agregó el comunicado. Esta situación describe un escenario de circulación viral intensa y temprana en el hemisferio norte.
La cepa H3N2 es un componente conocido de la epidemiología de la influenza estacional. Sin embargo, la particularidad en el evento actual radica en la circulación del subclado K. Los virus de la influenza experimentan cambios naturales y constantes, dando lugar a estas ramas evolutivas. La designación informal de supergripe para esta variante se atribuye a su capacidad para generar brotes de mayor magnitud, principalmente debido a una mayor evasión de la respuesta inmune preexistente en la población, y no necesariamente por causar una enfermedad intrínsecamente más grave en los individuos.
Ante esta situación, el MSP reiteró la posición oficial respecto a las herramientas de prevención disponibles. El ministerio recordó que la vacunación contra la influenza, administrada antes del inicio de la circulación sostenida del virus, continúa siendo la “principal herramienta para prevenir enfermedad grave”, así como complicaciones asociadas a la infección. Esta recomendación se enfoca especialmente en los grupos de riesgo definidos por las autoridades.
Dichos grupos incluyen a los niños con edades comprendidas entre los seis meses y los cinco años, a los adultos mayores de sesenta y cinco años y a personas con condiciones médicas subyacentes específicas. Para estos sectores de la población, las complicaciones derivadas de la influenza, como neumonía bacteriana o el agravamiento de enfermedades crónicas, representan un riesgo sanitario elevado. La vacunación busca mitigar ese riesgo.
En forma preventiva, el organismo anunció una serie de acciones orientadas a fortalecer la respuesta del sistema de salud. El comunicado oficial señaló que el ministerio avanza con la “preparación” de la campaña de vacunación antigripal anual. Se busca adelantar esta campaña a los meses de marzo y abril, en lugar de su cronograma habitual. Paralelamente, se dispone el “refuerzo” de los sistemas de vigilancia epidemiológica y genómica para mejorar el rastreo y caracterización del virus.
Hasta el momento no se ha documentado un cambio significativo en la gravedad clínica, en términos de hospitalización, ingresos a cuidados intensivos, o defunciones. No obstante, las temporadas dominadas por el subtipo A (H3N2) suelen asociarse con mayor gravedad, especialmente entre las personas mayores, según explicó la OMS.
El “plan de invierno” del MSP, además, será preparado de forma anticipada para tratar de frenar el eventual aumento de la cantidad de casos de la gripe.