Con una estrategia clara para posicionarse como un destino de elite regional, Uruguay lanza su paquete de incentivos fiscales más agresivo para la temporada de verano 2026. La promesa es contundente: desde el 15 de noviembre de 2025 hasta el 30 de abril de 2026, los turistas no residentes podrán experimentar un «Uruguay sin IVA» en una amplia gama de consumos clave, una medida diseñada para estimular el gasto y extender la estadía promedio en un mercado competitivo.
La medida estelar es la exoneración del 22% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en servicios gastronómicos y de eventos. Esto significa que un turista que cene en un restaurante de Punta del Este, tome un café en la Ciudad Vieja de Montevideo o contrate un servicio de catering para una fiesta privada, no verá este impuesto en su factura, siempre que el establecimiento no esté integrado a un hotel. El objetivo es claro: dinamizar la economía de pymes y emprendimientos locales que compiten directamente con opciones domésticas.
En el sector del alojamiento, la ventaja es permanente. Los hoteles, apart-hotels, hosterías, estancias turísticas y hasta campings registrados ante el Ministerio de Turismo, aplicarán IVA cero a las tarifas de los no residentes durante todo el año.
La novedad operativa es que el beneficio se extiende a reservas hechas a través de plataformas digitales, siempre que el pago final se efectúe con medios electrónicos internacionales. «Esto nivela el campo de juego y facilita la decisión de compra en el canal online global», explica una fuente del sector.
La movilidad del visitante también está bonificada. El alquiler de vehículos sin chofer gozará de la misma exención del IVA durante el período estival. Además, en un movimiento inteligente para captar el turismo carretera, se establece un descuento directo en combustibles (nafta y gasoil) en todas las estaciones de servicio situadas a menos de 20 kilómetros de un paso fronterizo con Argentina o Brasil, aplicable únicamente con pago con tarjeta.
El paquete se complementa con dos herramientas financieras de largo aliento. Por un lado, se mantiene el vigente régimen tax free para compras en comercios adheridos, con reintegros gestionados en puertos de salida clave como el Aeropuerto de Carrasco. Por otro, se introduce una devolución del 9% del IVA para quienes alquilen propiedades vacacionales a través de agencias inmobiliarias registradas, un incentivo para formalizar un mercado que a menudo opera en la informalidad.
Sin embargo, el acceso a este paraíso fiscal tiene una llave digital e irrenunciable: el pago electrónico internacional. Tarjetas de crédito o débito emitidas en el exterior, transferencias desde cuentas no uruguayas o dinero electrónico autorizado por el Banco Central del Uruguay son los únicos medios habilitados. Esta condición, más allá de la comodidad, busca garantizar la trazabilidad absoluta de las operaciones y blindar al sistema contra potenciales fraudes.